Con Alas de Libelula

Sembrando valores, cosechando amor

Calma en el Alma

Este proyecto nace de mi propio camino de vida, de los aprendizajes y de mis propios altibajos a lo largo del tiempo.

Al quedarme embarazada me surgieron dudas sobre cómo podría acompañar a mi hijo Aziel de la forma más amorosa y respetuosa en el transcurso de su vida, sobre todo a la hora de gestionar esas emociones que yo, de adulta, no he sabido gestionar.

El camino que me trajo hasta aquí

Me formé en diferentes ámbitos y aproveché el confinamiento para leer muchos libros y ponerme al día viendo vídeos, siempre con una libreta cerca para anotar inspiraciones.

Desde ese renacer, como el ave fénix, creé un espacio de yoga infantil, arte y bienestar para guiar a niños, niñas y familias a fortalecer un vínculo más amoroso, consciente y cariñoso, creciendo juntos desde el respeto y el corazón.

El momento perfecto se crea actuando, y me lancé a crear este proyecto para llegar al mayor número de familias posible. No solo enseño desde la teoría, sino también desde lo vivido.

«Con Alas de Libélula» es el ikigai que me mueve cada mañana a seguir en expansión. Cada sesión transforma el dolor en fuerza.

Aziel, mi hijo, es un niño arcoíris que llegó a mi mundo para provocar una explosión en mi interior. Es un pequeño guerrero en movimiento que planta su semilla de amor allí por donde pasa.

Caminar a su lado es como llegar a un cruce de caminos y no saber cuál es el correcto, pero dejarte guiar por la intuición y confiar en que cada día lo hacemos lo mejor que podemos.

No he podido elegir mejor compañero de trabajo.

Conoce las experiencias que ofrecemos